Opto por no ser un hombre común…, es mi derecho ser singular, si puedo… Busco la oportunidad, no la seguridad… Quiero correr el riesgo intencionado; soñar y construir, fracasar y triunfar…, negarme a cambiar el incentivo por un nimio subsidio… Prefiero los retos de la vida a la existencia asegurada, la emoción de realizar una ambición a la calma sosa de la utopía.
"Dean Alfange"

jueves, 22 de marzo de 2012

Difracción 2

Suena el despertador.
Su incesante y molesto ruido me desvela,
lo atrasa, 5 minutos más, como todos los días.

Cierro lo ojos, ella seguramente ha hecho lo mismo,
pocas veces llega a dormirse, pero le gusta disfrutar de esta pausa que se da.

La alarma vuelve a sonar,
me quedo quieta,
invisible, imperceptible, mimetizada con el colchón.
Da vueltas por la habitación,
rebusca en el armario, se viste...

Yo insisto en mi comportamiento,
aguanto la respiración,
me volatilizo...

Oigo a lo lejos ruido en la cocina,
pasos, platos, últimas revisiones antes de salir...
Los pasos se acercan y cierro los ojos,
fuerte, muy fuerte,
me aprieto contra el colchón, casi integrándome con el.

La puerta se entreabre,
la luz tenue invade una pequeña franja de la habitación,
su cabeza se asoma y sé que me observa.

Cierra la puerta de casa y se va.

Yo me relajo y me quedo esperando,
esperando a que algún día suene mi despertador.
Algún día sonará, quizás...

martes, 6 de marzo de 2012

Difracción

Suena el despertador.
Su incesante y molesto ruido me desvela,
lo atraso, 5 minutos más como todos los días.

Cierro los ojos sin volverme a dormir,
como todos los días.
Disfruto de la calidez de mi inmensa cama,
toda para mí sola.
Y discurro los últimos minutos de pereza
imaginando lo bonito de no tener que ir a trabajar.

La alarma vuelve a sonar,
esta vez si, ya es la definitiva.
Me levanto de la cama,
bostezo y a tientas,
busco la ropa para meterme rápidamente en la ducha,
y salir al cabo de 10 minutos igual de dormida.
Siempre me he preguntado porque todo el mundo afirma
que las duchas matutinas desvelan.
Nunca han producido en mí tal efecto.

Con movimientos autómatas me dirijo a la cocina,
bol...cereales...leche..
Me siento en el sofá y miro las primeras noticias del día,
que olvidaré en cuanto me levante.

Último repaso antes de salir de casa,
llaves, bolso, comida...
me asomo por la puerta de mi habitación
y observo el cuerpo, mi cuerpo,
que aún yace en la cama,
y lo envidio.
Tan ajeno a todo,
tan ausente,
tan lejano...

Solo espera a que su despertador suene.

Cierro la puerta de casa y me dirijo al trabajo.