Corre, corre...más rápido aún.
Llegamos tarde, pero qué más da,
entre risas, suposiciones y miradas brillantes de ilusión.
El avión aterriza pegando botes,
nos volvemos a mirar,
sonrientes, alegres, exultantes...
Primeros pasos tras dos años de ausencia,
y miles de recuerdos afloran en mi mente.
Y...sorpresa! Primeras caras conocidas ya en el aeropuerto.
Nos saludamos como si fuera ayer el último día que nos vimos,
Su acento francés ya casi olvidado, su amabilidad y disponibilidad...
definitivamente el tiempo no ha pasado.
Tenemos un buen recibimiento:
viento, lluvia, aire fresco...frío!
No esperabamos otra cosa, no deseabamos otra cosa!
Surcando a 4 ruedas prados verdes,
por carreteras estrechas y sinuosas.
Mi cara pegada a la ventana intentando absorverlo todo,
la brisa, el olor, el color...todo!
Llegamos a nuestro destino y la escena se repite indefinidamente
más abrazos, más saludos, más besos...más risas.
Conversaciones para ponerse al día,
viejos recuerdos, viejas bromas que afloran,
como si estuvieran agazapadas en la penumbra
esperando su momento.
Me descalzo y me siento en el sofá.
La calidez de la madera me envuelve,
el ligero sonido de una lata que se abre
y la gustosa cebada fermentada fluye por mis entrañas...
¿realmente sabe mejor aquí o es solo que la degusto con más pasión?
Aún no ha nevado este año...
paseos por calles más que conocidas,
por rincones miles de veces explorados.
Y a cada segundo una imagen, un sonido,
una canción, un gesto, una sonrisa...un sinfín de sentimientos.
Fluyo en un suave vaivén entre la alegría y la melancolía,
la felicidad y la desidía,
la euforia y la nostalgia...
Subimos por las escaleras del avión,
grandes copos de nieve se arremolinan a mi alrededor.
Sonrío...me giro una vez más, la última,
para contemplar el frío paisaje de mi alrededor,
y un calor reconfortante me inunda.
¿Cómo describir con palabras este torrente que fluye por mis venas?
Realmente sabe mejor.
ResponderEliminarEl lugar es lo que le da sabor, y todo lo que lo rodea, lo que lo completa para hacer el mero hecho de beberse una simple cerveza un hecho inolvidable.
O eso supongo.
Genial.
Algún día volveré, lo sé...
Totalmente de acuerdo rubiales, el lugar le da un toque insuperable al sabor.
ResponderEliminarPero seguro que en Toledo, sabrán a gloria tambien...
Muy bueno, Larita.
ResponderEliminarPermitidme que discrepe, y sin menospreciar... lo que importa es la compañia, no el sitio.
En Toledo sabrán mejor! ;)
alehandro havier!!! Tu por aqui? Madreeee...que de sorpresas!!! Gracias!!! Toledo allá vamos!!! :)
ResponderEliminar:)
ResponderEliminarTeneis viaje a toledoo???
Que envidia!!